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Las diferentes copas de vino.

S

eguramente sabes que para cada tipo de bebida existe una copa especìfica para disfrutarla pero no sabes porquè o cual es su importancia o motivo de selecciòn.

En èste breve resùmen te presentamos algunas copas y su importancia.
Que lo disfrutes...........


La copa de vino es un elemento fundamental a la hora de la cata y de disfrutar al máximo de este producto. Es el principal objeto a través del que nos relacionamos con este alimento, y su diseño está cuidadosamente pensado para favorecer las cualidades organolépticas del vino. Ayuda a realzar aquellas características del vino que somos capaces de percibir a través de nuestros sentidos: el color, su aroma, su sabor…
  
 Composiciòn y partes de una copa.
Material
           Las copas de vino se fabrican, por lo general, en cristal o en vidrio de alta calidad. Esto hace posible que las paredes de la copa sean lo más finas posible, presentando un grosor ideal de alrededor de un milímetro para que no altere las sensaciones que percibimos del vino a través del tacto en el momento de consumirlo y permite una perfecta visibilidad del vino a su través. El cristal debe ser incoloro.
Partes de una copa


        1- BASE
                   La base de la copa debe ser lo suficientemente ancha como para que la copa se mantenga en vertical con una cierta firmeza y estabilidad, además, es una de las partes por las que se debe sujetar la copa.
         2- TALLO
               El tallo de la copa es un elemento fundamental. Su función del tallo es la de ofrecer un punto de sujeción de la copa sin que nuestras manos tengan que entrar en contacto con las paredes del cuerpo. De esta manera, evitamos transmitir el calor de nuestras manos a la copa, lo que alteraría la temperatura del vino. De la misma manera, no mancharemos el cristal y podremos observar el líquido con claridad. En el momento de la cata, debemos intentar sostener la copa por la parte del tallo más cercana a la base, así pondremos mayor distancia entre nuestra nariz y nuestra mano, dificultando una contaminación de los aromas propios del vino.
          3- CÁLIZ
                  Es la parte principal de la copa. Ya hemos visto por qué sus paredes deben ser lo más finas y transparentes posible, pero su forma también tiene una importancia vital. La forma y el tamaño de la copa determinarán el desarrollo que los aromas del vino tendrán dentro de ella. El fondo debe ser redondeado para permitir una correcta oxigenación en el momento de servir el vino. Lo normal es que el diámetro del cuerpo en su parte más ancha supere el diámetro de la abertura. De esta manera se fomenta una concentración de los aromas dentro de la copa. Esta forma ayuda a que podamos hacer girar el líquido dentro de la copa, con lo cual “abrimos” el vino, y nos es más fácil descubrir diferentes matices en su olor y sabor.

 Algunas copas y sus destinos

La forma de la copa es un factor tan importante como la temperatura de servicio del vino para una cata profesional. El conocimiento de los diferentes tipos de copas, y su correcto uso durante la degustación, es esencial para obtener el máximo provecho de su colección de vinos.
Cada copa tiene distintos elementos y cada uno de ellos cumple una función específica, por ejemplo:

       Copa para vino tinto
                                Las copas de vino tinto suelen ser las de mayor tamaño. De esta manera se maximiza el contacto del vino con el aire, facilitando su oxigenación, permitiendo a su vez sumergir la nariz en el tazón para detectar los aromas. Entre los modelos más extendidos se destacan la copa de tipo Borgoña y la de tipo Burdeaux. 
La copa de tipo Borgoña suele presentar un diámetro de cuerpo mayor y una abertura más cerrada. Su diseño facilita el giro del líquido en su interior.  Es para vinos con cuerpo más ligero, como el clásico y elegante Pinot Noir. Su tazón es mucho mayor, dirigiendo el vino a la punta de la lengua para degustar sus más delicados sabor
La copa de tipo Burdeaux es la de uso más común y, por lo tanto, la que encontramos en la mayoría de establecimientos y tiendas. 
Es algo más alta que la copa Borgoña y de figura más estilizada, su tazón no es tan grande. El corte recto de su apertura sirve para distribuir el vino por el centro de la boca y se dirija directamente a la parte posterior para maximizar su sabor. De esta manera se mitiga de alguna manera el sabor amargo de los taninos. Está diseñada para los vinos con más cuerpo, como Cabernet Sauvignon y Merlot.

        Copa para vino blanco.
                                      Similar a la típica copa Burdeaux pero su tamaño es un poco menor a la de tinto y la apertura algo más abierta, para potenciar el sabor dulce del vino en boca. Una clásica copa para vino blanco tiene un tazón en forma de letra U y más recto que una de tinto. Esta forma y su tallo algo mayor permite mantener una temperatura fresca del vino que, como recordamos, es muy importante para apreciar sus cualidades. 
Estas copas también pueden servirnos perfectamente para servir vinos rosados e incluso tintos jóvenes y afrutados, ya que no necesitan un gran tamaño de cuerpo para el correcto desarrollo de sus aromas.

        Copa para vino espumante
                                        Una copa para el vino espumante o espumoso habitualmente tiene una forma de flauta. Es larga y estrecha para retener la carbonatación y capturar el sabor de la bebida.
Las copas flautas están especialmente diseñadas para potenciar las burbujas en el vino y disfrutarlo hasta el máximo.
        Copa para vino dulce
                                  Los vinos dulces habitualmente se sirven con el postre y existe una regla: el vino debe ser más dulce que el postre. La copa debe ser más pequeña para dirigir el vino a la parte posterior de la boca. Así el dulzor no nos abruma. Los vinos dulces generalmente tienen un mayor contenido de alcohol, por lo que una pequeña copa es perfecta para degustar una porción más reducida.

Conociendo las características fundamentales de una copa podremos elegir con facilidad el tipo que mejor se ajuste a nuestras necesidades. Debemos prestar atención a la manera en la que estas características afectan a nuestra percepción del vino.

Regla General
Antes del servicio las copas tienen que estar limpias y secas. 
El sabor del vino no solo es mejor cuando se bebe en la copa apropiada, sino también sin ningún otro aroma extraño. 

Recuerde.

Los elementos que usted debe considerar son: forma de la copa, tamaño, y calidad del vidrio (recuerde que el vidrio tiene que ser transparente, liso y sin tallados).  

Bueno, èsto es una sencilla explicaciòn de algunas variedades de copas y su utilizaciòn.

Gracias por seguir visitàndonos.
                                                  Nos estaremos viendo en otro Blogs.
                                                                    Ernesto.
                                     


                                                 
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